Pánico
¿Hay mejor ejemplo que ese padre o esa madre ejemplares, o ese trabajador o trabajadora ejemplar, o ese triunfador o triunfadora en el ámbito que sea, que destroza su vida con un hábito como el tuyo, que tú aún eres capaz de controlar, pero que ya has visto que a veces se te va de las manos? Cuando me dijeron que yo, en una de mis noches de fiesta, podía haber matado a alguien mientras conducía y ni siquiera haber sido consciente de ello me dio un bajón.[...]
Este extracto pertenece al libro “Dejarlo es posible”
