Mi primera terapia, todos juntos
Por la tarde he sentido muchos nervios al principio. Estaba condi-
cionado por algunos comentarios que habíamos hecho sobre la dureza de algunos veteranos. Gracias a uno de ellos he hablado y me he tranquilizado un poco. Alguien ha explicado un caso con el que me he identificado totalmente. Es bueno tener ejemplos que se adapten a tu experiencia, a lo que has vivido, para poder progresar. He visto mucho sufrimiento en la sala de terapia. Muchas ganas de llorar.
Después, en la cena, ha habido algunas risas. Pero todos sabíamos que aquí no debes relajarte. No debes activar el cerebro.[...]
Este extracto pertenece al libro “Dejarlo es posible”
